
¡Hola!
Ya hace días que estamos viendo los higos en el mercado aunque todavía un poco “caretes”. Los higos y los dátiles son frutos que provienen del mediterráneo y desde hace relativamente poco tiempo los podemos conseguir frescos y no sólo secos. Tienen muy poca duración y coinciden con el final del verano y comienzo del otoño, son fruta de septiembre.
Son frutos suficientemente sabrosos para comerlos tal cual pero también atractivos para decorar postres y con la consistencia necesaria para purés, salsas y conservas.
Los higos se pueden comer crudos, hervidos, en almíbar o rellenos. Son sencillos de preparar.
- Si los rellenas prepáralos como flores. En éste caso, solo tienes que cortar el pecíolo del higo, hacer un corte en forma de cruz en la parte superior y abrirlo presionando ligeramente los lados con ayuda de los dedos. Luego con una manga pastelera coloca el relleno elegido comodamente.
- Si solo necesitas la pulpa, para salsas, biscuits, helados o sorbetes, corta el extremo del tallo por la mitad y con una cucharilla, retira la pulpa.
- Si los vas a servir enteros, todas las partes del higo son comestibles, aunque puedes quitar la piel si es dura o correosa, haz dos cortes verticales y ábrelos.
¡Si no te quieres complicar son un acompañamiento perfecto para las tablas de queso y las ensaladas!
Os prometo un próximo post de una Ensalada de higos y mozarrela ¡riquísima!
Carmen














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