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Cómo preparar pasta

Lunes, 10 de Marzo de 2008

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¡Hola!

Los domingos mis hijos suelen subir a esquiar y vuelven hambrientos. Siempre recurro a la pasta ya que les alimenta, les sacia y por que no decirlo es lo más barato y que siempre hay en casa.

Mi manera de preparar pasta es la siguiente:

Para plato principal calculo de 75 a 100 gramos de pasta por persona, como guarnición unos 50 gramos y para sopa unos 30 gramos.
Es muy práctico tener a mano un “medidor de pasta” y que cada uno tenga cogida su cantidad.

En una cacerola grande pongo por cada 100 grs de pasta un litro de agua con una cucharita de sal. Vierto en el agua hirviendo una cucharada de aceite que impide que la pasta se pegue entre sí o que se quede adherida al fondo del recipiente.
Cuando hago pasta que luego refresco, por ejemplo para ensaladas, entonces no pongo aceite.
En cuanto el agua empiece a hervir a borbotones echo la pasta. La pasta larga procuro no romperla y que vaya escurriendo por los bordes del recipiente.Tapo hasta que comienza a hervir de nuevo y entonces remuevo con cucharada de madera de vez en cuando.
El tiempo de cocción suele venir en el paquete pero no te debes de fiar mucho. Lo mejor es probarla con frecuencia sobre todo al final.
Lo ideal es que quede “al dente” es decir firme por dentro y poco elástica por fuera. Cuando creo que está la echo en un colador grande y la dejo unos minutos donde termina de cocerse en su propio vapor. Según la salsa que le vaya a poner le añade o no un poco de mantequilla o un chorrito de aceite de oliva.
A mi me encanta el queso con lo cual mi preparación favorita son los espaguetis a los cuatro quesos. Me gusta poner “provolone”, “mozarella”, “parmesano” y “fontina”, todos ellos rallados, en trozos o desmenuzados con los espaguetis calientes y con algo de mantequilla con lo cual la pasta se cubre de queso fundido. Espolvoreo con una pizca de pimienta recién molida.

Si tienes hierbas frescas como albahaca, orégano, cebollino o salvia será todo un lujo. En ese caso lávalas en un chorro de agua fría, sécalas, desprende las hojas de los tallos más gruesos y pícalas en el momento de ir a utilizarlas.
Siempre la sirvo en cuencos amplios no demasiado altos y me gusta ponerla como plato único con una ensalada verde.

¡Dejarme que os recomiende un regalo muy chulo para los amantes de la pasta “tenedor pasta”!

Queda pendiente para otro día hablar de la pasta fresca, ¡muy sencilla aunque no lo parezca!.

Carmen