sopachocolateblanco

    ¡Hola!

    La receta de hoy Sopa de chocolate blanco con mousse de chocolate negro es un postre perfecto para los amantes del chocolate y por otro lado un postre muy fácil de elaborar.

    ¡Muchos de vosotros ya estareis con el menú de Navidad y esta receta os puede servir!.

    La primera vez que hice esta receta pensé que resultaría demasiado dulzona pero no es así sí la mezclas con otro ingrediente que le de contraste. He probado varios “acompañamientos” hasta dar con el mejor: el chocolate negro. Tomar una cuchara de chocolate blanco y sentir el contraste con el sabor amargo del chocolate negro en la boca es un placer.

    Estaréis de acuerdo conmigo que el chocolate da mucho juego para elaborar postres de cuchara y si os gusta el chocolate blanco os encantará esta sopa como postre.

    La podéis presentar en una copa de cristal o en vasitos de degustación para una cena informal de picoteo.

    SOPA DE CHOCOLATE BLANCO

    Ingredientes: para 4 personas

    100 grs chocolate blanco
    2 vainas de vainilla
    1/4 de nata líquida
    80 grs de yogur griego

    Elaboración:

    1. En una cacerola llevar a ebullición la nata líquida.
    2. Con la punta de un cuchillo afilado abrir la vaina por la mitad, raspar el interior y añadir a la nata junto con la vaina.
    3. Cuando rompa a hervir apagar el fuego y retirar.
    4. Añadir el chocolate en lagrimas y con una varilla mezclar bien hasta su total disolución.
    5. Retirar la vaina de vainilla y dejar enfriar en sitio fresco, mejor de víspera.
    6. Añadir los yogures naturales y remover bien hasta que esté perfectamente mezclado.
    7. Colocar en copas de cristal y poner una “quenefa” de mousse de chocolate negro que flotara en la sopa.
    8. Servir bien fría.

    Yo como os digo siempre, utilizo chocolate en lagrimas, resulta muy fácil de deshacer al ser suficiente el calor de la nata y el resultado final es muy suave.

    La receta del Mousse de chocolate negro la tenéis en cualquier libro de cocina y por sencilla no creo necesaria ponerla. Lo único importante es que las claras las montes muy bien para que la mezcla sea ligera.

    Otra presentación muy “chuli” es poner una trufa negra que en este caso sí se va al fondo por su peso y te la encuentras con la cuchara al comer, ¡menuda sorpresa para el que no lo sepa!

    A ver si os gusta.

    Carmen

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