
Hola!
En verano disfrutamos de muchas frutas con hueso como los melocotones, las ciruelas, las cerezas, los albaricoques, las fresquillas o los mangos.
Muchas de ellas cuando están maduras, la pulpa cede un poco al presionarla y sacas el hueso con facilidad, en otras no es tan fácil. Esta técnica es sencilla pero debes hacerla correctamente si quieres que la fruta conserve su forma. Por otro lado hay muchas recetas que utilizan frutas con huesos que debemos retirar antes de utilizarlas, como las compotas o mermeladas.
Entre las que no es tan fácil está el mango donde el hueso no es sencillo de quitar. El hueso de esta fruta está rodeado de fibras duras que suelen penetrar en la pulpa de alrededor. Cuando está muy maduro es dificil de manejar por que resbala y puede deshacerse en la mano. Su hueso es plano y tienes que cortarlo longitudinalmente a ambos lados con una puntilla o utilizar el gadget de frutas por excelencia, el cortador de mango.
El mango se come solo o se añade a platos dulces o salados. Es muy agradable su mezcla con alimentos ahumados y salados y se utiliza mucho en ensaladas o macedonias.
Utiliza piezas maduras sí lo que quieres es puré de mango para mousses, sorbetes, biscuits o mezclarlo con un licor para salsas de dulces o “coulis”.
Utiliza piezas más verdes sí lo que quieres es usarlo para recetas saladas o chutney, por ejemplo para acompañar carnes de cerdo.
Una vez que sacas el hueso solo tienes que trocearlo o cortarlo en rodajas.
Hasta otro ratito!
Carmen
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