Hace tiempo que las ensaladas dejaron de ser uso exclusivo de las dietas aunque si tu eres una de las que cuida la linea te recomiendo el dispensador de aceite que te permite medir con exactitud la cantidad de aceite deseada.

    La verdad es que las ensaladas muchas veces nos resultan aburridas pero pueden dejar de serlo con la ayuda de un buen aliño que debe realzar, pero nunca enmascarar el sabor y la textura de las hojas de la ensalada.
    Las lechugas de hojas duras como “la iceberg” o “la romana” te permiten poner aliños cremosos. Si utilizas hojas delicadas como “la rúcola” o “las espinacas” le van mejor las vinagretas sencillas.

    Si quieres crear un nuevo sabor es suficiente con variar el aceite y el vinagre que utilices normalmente. El aceite de oliva es el que utilizamos todos, pero puedes sustituir la mitad por aceite de avellanas y nueces o unas gotas de aceite de sésamo que le dará un toque diferente.
    Los vinagres más usados son los de vino, sidra o jerez pero hay otros que te permiten variar y son los de frutas como el de frambuesas o arándanos o el de hierbas frescas como el de estragón.
    Yo hago mucho un “aliño templado” de frutos secos que va con todo.
    Echa un chorro de aceite de oliva en un cazo y añade un puñado de frutos secos, nueces, pistachos, piñones según tus gustos y unas ramitas de romero. Calienta a fuego lento para que el aceite absorba los sabores. Deja templar, echa sobre la lechuga y termina añadiendo un chorro de limón, pimienta recién molida y aceitunas.

    La receta clásica de la vinagreta son tres partes de aceite y una de vinagre.
    La mejor manera de emulsionarla es batir primero el vinagre o el zumo de limón y la sal y la pimienta, batir hasta que la sal se disuelva. Luego puedes añadir la mostaza u otros condimentos y por último el aceite poco a poco y en chorrito fino, sin dejar de batir.
    Es una salsa muy cómoda por que puedes tenerla preparada con antelación en la nevera dentro del mezclador de aliños y darle unas vueltas antes de utilizarla, incluso es práctico para que cada uno se sirva a su gusto ya en la mesa.

    En verano son muy agradables las ensaladas de pasta y arroz con infinidad de ingredientes que te permiten poner como plato único.
    En estos casos la vinagreta no es el único aliño, te propongo algunas otras por si te animas:

    - Aliño de bajas calorías: queso fresco de dieta con hierbas aromáticas picadas, pimienta y zumo de limón.
    - Aliño de pimientos: pimientos asados, pelados y en tiras, ajos pelados y fileteados, sal y aceite.
    - Aliño de mayonesa ligera: la mayonesa de modo habitual alargándola con un chorro de nata líquida
    - Aliño de mostaza: coloca en un recipiente una yema de huevo cocida, una cucharada de mostaza, sal, pimienta molida y estragón en polvo. Incorpora poco a poco el aceite hasta conseguir el espesor deseado.
    - Aliño de nata y nueces: nata líquida, diluida con un poco de leche, condimentada con sal y pimienta y nueces troceadas, ¡buenísima con trozos de piña!
    - Aliño de salsa rosa: la mayonesa habitual y añade dos cucharadas de ketchup y zumo de media naranja.

    ¡Buen fin de semana!
    Carmen

    Tambien te puede interesar:

    Categories: Utensilios de cocina

    3 comentarios

    1. margarita camino dice:

      Carmen, estn muy buenas tus recetas de alinos
      un saludo

    2. Carmen dice:

      Gracias por tu aportacion a mis ensaladas.
      un saludo

    Escribir un comentario


    *