Monasterio de Guadalupe

Hola a todos,


El Santuario y la Puebla de Guadalupe, en la provincia de Cáceres, tienen sus orígenes en una historia común. Ambas nacieron juntas cuando la Virgen María se le aparecio a un pastor cacereño, Gil Cordero, a finales del siglo XIII.


La tierra de Guadalupe es fértil para huertos, frutales, castaños y olivos, cuyos frutos son su mejor producción. Los ríos cercanos y sobre todo el río Guadalupejo hacen fértil toda la campiña de la zona. Aunque esta actividad ocupa a muchos de sus vecinos, es el comercio como lugar turístico y la hostería la mayor fuente de ingresos económicos.


El Real Monasterio, convertido en convento franciscano, es el mejor sitio para recibir a los peregrinos, visitantes y turistas. Actualmente, la hospedería del Monasterio es un hotel con todas sus garantías, sin perder el encanto y aroma de sencillez y acogida franciscana.


La cocina tiene fama y prestigio y ofrece una carta muy extensa con platos típicamente guadalupenses y extremeños.


Yo hace años que vengo por aquí y a raiz de que mañana haremos el potaje de vigilia, que forma parte de la tradición de pasar estas fechas por estas tierras, se me ocurre que a alguien le pueda parecer interesante añadir una receta más, a las muchas que hay a lo largo de la gastronomía española.


POTAJE DE VIGILIA


Ingredientes para 6 personas:

700 grs de garbanzos finos y pequeños
1 manojo de espinacas
1 cebolla y media
1 cabeza de ajos
2 rebanadas de pan frito
4 zanahorias
2 hojas de laurel
azafrán en rama
2 huevos duros
100 grs de bacalao desalado
aceite de oliva
clavo, cilantro y cominos

    Elaboración:


    1. Poner los garbanzos de víspera en agua tibia con sal.
    2. Echar en una olla con agua tibia y sal, la cebolla, la cabeza de ajos, el laurel y las zanahorias troceadas. Dejar cocer y desespumar.
    3. Rehogar en un poco de aceite cebolla picada y ajo, cuando esté dorado se añade el pan frito, el azafrán en rama, el comino, el cilantro, el clavo y los huevos duros.
    4. Se saca de la olla la cabeza de ajos, la cebolla y un poco de caldo. Se añade el refrito, se tritura todo y se pasa por el chino.
    5. A los garbanzos de la olla se le añaden los trozos de bacalao, las espinacas cocidas previamente y el refrito que hemos pasado por el chino.
    6. Se da un hervor, se rectifica de sal y está listo para comer.

    Yo os recomiendo hacerlo en una olla exprés durante 30 minutos.


    ¡Espero que os resulte cuando menos apetecible!


    Felices Pascuas


    Carmen

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